En la temporada regular Liga Profesional de Béisbol Colombia 2021-2022 ‘Super Giros-BetPlay’, Elkin Alcalá fue el segundo mejor lanzador en efectividad con 1.56. Como si fuera poco, terminó con marca de cuatro ganados y uno perdido.

En el Round Robin, el derecho de Caimanes, sumó una victoria y en el Playoff final contra Vaqueros, aunque realizó un gran trabajo en las dos aperturas que realizó, se fue sin decisión en ambas.

En la Serie del Caribe abrió el segundo juego de Caimanes contra Astronautas de Panamá, en el que tiró cuatro entradas completas (también terminó sin decisión) y su mánager, José Mosquera, lo eligió para que lanzara el decisivo juego contra Gigantes del Cibao.

Allí, el lanzador nacido en Turbaco (Bolívar) lució inmenso en la lomita. Trabajó cinco innings y dos tercios, le batearon cuatro hits, le fabricaron una carrera, concedió una base por bolas y ponchó a siete bateadores. Al final, fue el pitcher ganador del juego histórico que le dio a Colombia el título de la Serie del Caribe.

Contra los dominicanos, Alcalá no tuvo mayores complicaciones y cuando tuvo corredores en las bases, junto con su defensiva, logró sortear la situación, salvo en el sexto cuando la novena de casa logró descontar con hit de Robinson Canó al relevista Luis Moreno, que impulsó a Richard Ureña, a quien Alcalá había embasado por cuatro bolas malas.

“Fue una victoria muy luchada, salimos al terreno a darlo todo y gracias a Dios se dio el resultado”, manifestó Alcalá, de 24 años, quien solo se sintió ganador cuando Carlos Arroyo forzó en segunda a Henry Urrutia para acabar el juego.

“El béisbol no se acaba hasta que se termina, cuando ya están los 27 outs es que tenemos que celebrar. Ahí sentí que éramos campeones del Caribe”, agregó.

Enfrentarse a un equipo de la talla de Gigantes del Cibao, dueño de una poderosa artillería, en su casa, con el apoyo de su fanaticada y salir airoso, es un logro muy grande para un joven lanzador como Alcalá, quien cree que su serenidad en el box fue un factor clave para controlar a los poderosos bateadores dominicanos.

“Estaba tranquilo desde el principio del juego, no tenía ninguna clase de presión. Lo he dicho ya muchísimas veces que yo no tenía nada que perder, pero tenía muchísimo que ganar, y eso fue lo que hizo que yo estuviera tan tranquilo durante el juego”, concluyó el pitcher que pertenece a la organización de los Marlins de Miami.