Después de coronarse campeón con los Caimanes en el béisbol profesional colombiano y disputar la Serie del Caribe, Harold Ramírez recibió, en febrero, la noticia de que había sido puesto en asignación por los Marlins de Miami.

Esto lo tomó por sorpresa a pesar de que en la temporada anterior, abreviada por la pandemia, solo actuó en tres juegos con el equipo de la Florida, primero porque dio positivo por COVID-19, y luego por una distensión en el tendón de la corva izquierda que lo sacó de competencia.

Sin embargo, los Indios de Cleveland apostaron por él y lo incluyeron en su róster de 40 peloteros para los entrenamientos de primavera y allí el ‘Pitbull’ se ganó el derecho a quedarse en el equipo y demostrar que tenía mucho por dar todavía.

Ramírez disputó 99 juegos con la tribu y terminó con un promedio ofensivo de .268, con 7 jonrones y 41 carreras remolcadas.

Su equipo, con una marca de 80 ganados y 82 perdidos, terminó segundo en el Centro de la Liga Americana, detrás de los Medias Blancas de Chicago.

A pesar de la eliminación con los Indios, Ramírez terminó satisfecho con su desempeño y ahora se alista para jugar, por segundo año consecutivo, en la pelota colombiana con los Caimanes, con el fin de llegar en forma a la pretemporada de la Gran Carpa, tal como sucedió en 2021.

«Esta vez sentí que llegué preparado para jugar la temporada y esperemos que el año que viene llegue mejor», dijo Harold Ramírez, quien tiene como meta el bicampeonato y regresar a la Serie del Caribe donde considera que quedó una cuenta pendiente.

«Fueron los mejores partidos que jugamos, todo el mundo estaba pendiente y a la expectativa. Fueron tremendos juegos, parejos, nos ganaron en los últimos innings, pero son cosas que pasan. Vamos a tener la oportunidad de volver a la Serie del Caribe y de ganar, no uno, sino muchos juegos».

En opinión del jardinero cartagenero, a Caimanes lo que le faltó en la Serie del Caribe fue suerte.

«Por algo se llama béisbol y es bastante difícil, pero todo el mundo va con el plan y la mentalidad de hacer un buen papel».

Ramírez, segundo mejor bateador en la fase regular de la temporada anterior, es uno de los peloteros colombianos que más le gusta jugar en nuestro país. En esta ocasión está mucho más motivado ya que el público volverá a las tribunas del estadio Édgar Rentería.

«Cada vez que vengo acá me siento feliz y emocionado porque puedo darle a la gente el gusto de que me vea jugar, ya no solo por televisión. Espero que me apoyen, no solo a mí, sino a los Caimanes».