Las dos derrotas seguidas sufridas por Vaqueros ante Caimanes, no tienen preocupado al mánager Ozney Guillén. El venezolano rescata cosas buenas como haber peleado ambos juegos hasta el final y se centra en que su objetivo es obtener nuevamente el título y no ganar los primeros partidos del campeonato.

“Hemos dado contactos sólidos, pero la brisa no ayuda, pero eso es parte del juego, lo bueno es que estamos peleando hasta el final, la parte difícil la estamos haciendo bien, ahora vamos a aclarar la parte fácil”, dijo Guillén.

“Este es mi equipo y con él voy a morir hasta el final. Estoy tranquilo, sigo diciendo que tenemos el mejor equipo, es la confianza que le he dado a mis peloteros todos los días”, agregó.

Contra Caimanes se dio un hecho atípico y fue ver a Guillén como coach de tercera base. Esto porque, quien habitualmente ocupa esa posición, William Díaz, tuvo un inconveniente y debió ausentarse.

“A mí me gusta ser coach de tercera, William tuvo un problema y tuve que reemplazarlo, se ve un poco diferente el juego, pero normal, divertido, un poco cansado, pero normal”.

La derrota de Vaqueros ante Caimanes, y el posterior triunfo de Tigres sobre Gigantes, permitió que la novena de Cartagena le diera alcance en el primer lugar de la Liga, pero antes que lamentarlo, Guillén cree que esto le da mayor emoción al campeonato.

“Todo el mundo está preocupado por los primeros 10 juegos, ahora es que falta pelota, y lo bueno es que los juegos están divertidos, los equipos están mejorando, estamos todos acoplando. Estoy esperando hablar con la Liga para el review (repetición de jugadas), para ayudarnos todos y mejorar, pero muy divertido, la competencia ha mejorado mucho, mi equipo va poco a poco, el punto es ser campeón, no ganar los primeros 10 juegos”.