En el noveno inning del juego contra Caimanes, el mánager de Tigres, Néder Horta, trajo como bateador emergente a Ángel Contreras, un muchachito de 18 años, hijo de un exbeisbolista con el mismo nombre.

La situación era bases llenas sin outs y al frente el lanzador dominicano Víctor Capellán, quien había salido airoso en el inning anterior en una situación similar.

Contreras entró en lugar de Rafael Romero y tenía sobre sus hombros la misión de mantener con vida en el juego a su equipo, que perdía 5-3 ante la novena barranquillera.

El joven pelotero no se intimidó en ningún momento y respondió con creces a la confianza de su mánager conectando un sencillo que produjo la segunda carrera de Tigres, anotada por Jesús Marriaga.

El siguiente bateador, Jean Arias, bateó para doble play. Contreras fue forzado en la intermedia y Arias fue retirado en la inicial, pero Tigres anotó su tercera carrera en las piernas de Diover Ávila que puso el juego 5-3.

A pesar de la derrota, Ángel Contreras terminó satisfecho por haber conectado un imparable impulsador de carrera en su primer turno oficial en la Liga Profesional de Béisbol Colombiano.

“Es un sueño que yo tenía de jugar en la Liga Colombiana y estoy orgulloso de que, en mi primer turno, pude conectar hit. Le doy las gracias al mánager Néder Horta por darme la confianza y sé que hice el trabajo. No se logró la victoria, pero sé que mis compañeros y yo hicimos todo lo que pudimos en el terreno”, dijo Contreras, quien se quedó con la bola que conectó para su primer hit.

Contreras es cartagenero, juega en el campocorto y en julio de 2019 fue firmado por los Indios de Cleveland, en donde militan sus coterráneos Harold Ramírez y Óscar Mercado.

“Aquí estamos para seguir aprendiendo y cada día la pelota siempre nos trae algo nuevo. Le doy gracias a mis padres porque si no fuera por ellos yo no estuviera aquí. Desde pequeño siempre me inculcaron este camino”, concluyó el joven pelotero.